Grifo

Mirada de espera.
El cuerpo rígido.
Las extremidades en tensión.

Se oye ruido.
Puedes ser tú.

El cuerpo se yergue.
El vello erizado atento a ti.

Después de alzar la cabeza
sobreviene la desilusión.

No eres tú.
¿Quién si no?

Los ojos vuelven a mirar al suelo.
El anhelo de ti vuelve a invadir la atmósfera.
Me recojo en mí mismo.
Con todo, el oído agudo por si oigo un ruido
y seas tú.

A Grifo, un perro incondicional

Ilustración de Javi de Castro

Soldados de Salamina, Javier Cercas

Soldados de Salamina se compone de tres partes.

Comienza contando todo el proceso de gestación del relato que tenemos entre las manos, la investigación, las entrevistas, los viajes, los recortes… Se trata de una parte muy lenta, imagino que reflejo de lo que es configurar el libro que está creando en torno a la figura de Sánchez Mazas, falangista.

La segunda parte tiene por nombre el título de la obra: Soldados de Salamina. En ella se narran todos los periplos de huidas, cautiverios, relaciones, estrategias y, por supuesto, el propio no fusilamiento de Sánchez Mazas, tema principal del libro. Para ello, el narrador aúna los testimonios de tres contemporáneos de Rafael Sánchez Mazas: Jaume Figueras, Maria Ferré y Daniel Angelats. Además, cuenta con diversa documentación de apoyo para recrear una historia muy viva y llena de acción. Es una narración muy dinámica.

El cierre es Cita en Stockton, donde Cercas termina de dar forma a su “relato real”. Lo que considera que falta para culminar de contar la historia de Sánchez Mazas es un testimonio del bando republicano, elige el de Miralles. Y, con la excusa de dar respuesta a una pregunta que no se puede destripar aquí, logra completar este episodio de la intrahistoria de la Guerra Civil española.

A medida que uno pasa las hojas, va metiéndose más y más en la lectura.

Soy creadora de momentos

Soy creadora de momentos,
Y no solo entre tus piernas.

Hago magia con el tiempo.
Lo detengo.

Me gusta hechizar el espacio y crear energía íntima.
Dejar las vergüenzas a un lado para abrir paso a la risa, al presente.

Te vas y mi magia desaparece.
Quizá no tengo tanto poder como pensaba.
Quizá la magia solo la sentí yo
y el tiempo únicamente paró para mí.

Ilustración de Alessandra Bruni

Veinticuatro horas en la vida de una mujer, Stefan Zweig

Veinticuatro horas en la vida de una mujer

La historia parte de la discusión que mantiene un grupo de personas acerca de la infidelidad de una mujer. Todos opinan y juzgan bajo el sesgo de las relaciones monógamas de la cultura judeocristiana.

Esto da pie a que uno de los intervinientes defienda la libertad que tiene cada uno de hacer lo que quiera con su vida privada, amorosa o sexual. A raíz de esta defensa, una mujer se confiesa ante este interviniente contándole haber pasado una noche con un desconocido ludópata desde el pudor, el asco, la culpa, la vergüenza, el deshonor… Y todos los atributos malos aplicados a las pasiones humanas. Como si para disfrutar de la sexualidad tuviera que tener una excusa y no nacer del mero hecho del deseo, del goce y del disfrute sin culpabilidad alguna.

La verdad que Zweig consigue transmitir más en las descripciones que en los propios hechos que narra y, salvando ese logro en la escritura, lo que es el contenido lleno de misoginia, argumentos anticuados que no se sostienen, casposidad, heteropatriarcado, excusas que no se las creen ni varios de los personajes… En cuanto a valores deja mucho que desear la obra.
A mi gusto, es un libro cuyo contenido envejeció fatal en la sociedad en la que nos encontramos.

Sábanas

Las sábanas marcadas en tu cara.
Me gusta ese gesto tan característico de tus labios.
Acaricio en tu piel los surcos de la tela que nos envuelve.
Tu boca se tensa, una sonrisa.

Los suspiros que nos deshinchan al despertar nos anuncian un nuevo día.
No hay resaca de amor, pues no lo hubo.
La mañana se acaba y el tiempo vuela.

Me quedo con un abrazo a traición.
Por la espalda.
De esos que calan con el agua.
A veces solo queremos dar y poco importa recibir.

Ilustración de @_fichtre, www.fichtre.ch