Archivo de la categoría: Recolectando palabras

Cortes

Al fondo,
reflejo de un marco,
un reloj.

Ensimismada largo rato,
lo observo.

Te cruzas en el hilo de mis pensamientos.

Cojo una tijera.
Doy un tijeretazo.
Te vas.

Sé que volverás.

Ilustración de Panchosama

Paralelas

Tu brazo y mi espalda forman una paralela cuyo comienzo es el calor.
El contorno que supone esta forma corpórea hace que se acomoden a la perfección la una al lado de la otra.
Todo se presenta suave y, si hay terreno escarpado, la voz permite seguir avanzando.
Morfeo decide que ha de abrirse paso el mundo de los sueños. Parece que se ha compinchado con Themis y, esta última, en su balanza, el mayor peso lo atribuye al contacto.
Un compuesto de interés, protección, ubicación, confirmación, relajación, sosiego… Germina de ese querer buscar el cuerpo del otro en el mayor estado de relajación, el sueño.
De momento, vamos a quedarnos en el intento de construcción de una paralela de cuidados, afecto, mimo y, sobre todo, dar y recibir cariño.

Ilustración de Cecilia Ferreres

Búsqueda y encuentro

Mis manos entintadas
trepan por tu cuerpo
buscando,
buscando una cumbre
en la cual encontrar la alegría,
en donde encontrar la felicidad,
en la que encontrar la paz
al ser sirvientes de tu amor.

Ilustración de @KleineBilderssammlung

Menos es más

Para poder estar en un tiempo y en un espacio lo único que nos hace falta es un suelo.
Menos es más.
Y solo estar contigo es el máximo al que puedo aspirar.

Ilustración de Matías Burgos Moreno

Aventuras

La lista de sucesos, tratándose de nosotros, puede ser interminable.

Ilustración de Matías Acosta

Olvido se abre paso

No quiero que se me olvide nunca tu olor.
Ni que me falte tu risa desordenada.
Ni que se acabe el azul de tus ojos en mi recuerdo.

Quiero fotografiar casa instante, cada imagen, cada gesto.
Y me quedo en el quiero y no puedo.
Porque extrañamente, pesa más la emoción que me creas.
Y eso es lo que me queda grabado.

La sensación cálida de tu abrazo.
La emoción y el temblar de un beso.
El placer de verte disfrutar y compartir.
La capacidad de sacarme una sonrisa en todo momento.
El sonido de tu voz.
Eso sí que lo puedo evocar con facilidad y con una gran sonrisa.

Que no se nos olvide que nos revivimos por dentro.
Que de una casualidad surgieron mil momentos de los cuales alimentarse en esto del vivir.
Y que no hay que arrepentirse de nada, pues vivir del recuerdo de algo bueno es menos que quedarse con nada.

Ilustración de Vika

Se escucha borroso

Qué bonito sería una foto los dos besándonos.
Los ojos cerrados y las pestañas vibrando ante la emoción que despierta en mí el roce de tus labios.
Qué bonito sería que la foto saliese movida porque nos dio un arrebato y nos quisimos gastar la piel en ese parar el tiempo que nos permitió el día.
Qué bonito sería inmortalizar en una imagen el poder que tenemos a la hora de parar el tiempo.

Ilustración de Albert Asensio

Tu voz

Tienes una voz vibrante que haría temblar las mismísimas entrañas de la tierra.

Me sacudes cual río de lava quebrando la piedra.
Me agitas como el arroyo turbulento a los cántaros rodados.
Me zarandeas al igual que el viento a las hojas de los árboles.

Y con tu voz las hojas caen, las piedras entrechocan y la lava es fría comparada con tus besos en mi garganta.

Y si caemos en el arte del susurro, tu voz se vuelve almíbar que anega mi boca y sumerge mi vientre en un dulce arrullo de piedras quebrándose ante la fuerza de dos cuerpos temblando bajo el sonido de dos gargantas secas de esperar lo que nunca va a llegar:
tu susurro al alba y tu murmullo al crepúsculo.

Ilustración de Sabrina Morgado

Disfrutar

¿Sabes lo que sucede?

Que nos comportamos todas las veces como si fueran la última.

Ilustración de Ilaria Zallenato

Sobre cómo hacerse daño a uno mismo queriendo a la persona equivocada

Te quise de lejos.

En silencio.

Sin molestar.

Para que el daño fuera menor.

Ilustración de @cavegirllora